Hace ya un tiempo veo, día a día, como pierde terreno el pensamiento que va más allá de lo superficial. En todos los ámbitos; perdón en casi todos, quizá aquí mismo; la cosa se detiene en la superficie y en el golpe de efecto. Desde la tragedia de una rapiña con homicidio, donde no se ahorra en imágenes de sangre y se hace una especie de reconstrucción (para mi bastante morbosa) de los hechos, siguiendo cámara en mano el rastro de sangre y contando como la victima se arrastró x metros para morir justo ahí... donde está el charco de sangre más grande; seguido por una entrevista a la madre, esposa, abuelo,hija o cualquier pariente o vecino que se preste a la entrevista. Dejo para otro momento pensar que lleva a alguien a caer en ese juego morboso y prestarse a la entrevista.
Con asombro vi el otro día como una tragedia casi en el medio del campo, fué noticia por dos dias, y como se las ingeniaron los periodistas para conseguir un transeunte que fue medio testigo pero dio testimonio igual ante las cámaras.
lunes, 2 de febrero de 2009
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